lunes, 22 de octubre de 2012

"ALMAS GRISES" de Philippe Claudel


EL AUTOR

Philippe Claudel (Nancy, 1962)

Ha sido docente y guionista de cine y televisión. Durante su época de maestro dio clases en liceos y en la Universidad de Nancy II, donde fue profesor de Antropología Cultural y Literatura. En su tiempo libre también impartió clases a niños discapacitados y a presos.
Gran admirador de Simenon y del Jean Giono de la posguerra, publicó su primer libro, Meuse l'oubli, cuando tenía treinta y siete años. Sus novelas y libros de relatos han sido galardonados en varias ocasiones: la novela J'abandonne recibió el premio Francia Televisión 2000, el libro de relatos Petites mécaniques obtuvo el premio Goncourt de Novela 2003; Almas grises, su quinta novela, fue galardonada con el prestigioso premio Renaudot, también en 2003,  El informe de Brodeck fue premio Goncourt de los Estudiantes 2007 y su novela La nieta del señor Linh, una hermosa fábula sobre la amistad y el desarraigo, permaneció en las listas de los libros más vendidos desde su aparición.
En 2008 fue director y guionista de la película Hace mucho que te quiero, protagonizada por Elsa Zylberstein y Kristin Scott Thomas que consiguió, entre otros premios, el César a la mejor ópera prima. Su segundo filme, de 2011, lleva por título Silencio de amor.

"ALMAS GRISES"


Con la lectura de esta impactante novela, es fácil llegar a la conclusión de que el mundo es un lugar inseguro, que no abunda la solidaridad ni predominan los buenos sentimientos. Nadie es lo que parece y el dolor manda y destruye. Almas grises es una novela medio gris y medio negra que encierra una sabia lección: nadie es bueno siempre ni nadie es malo siempre.
La historia se narra desde el recuerdo, que en 1937 hace un policía de un suceso criminal que siempre aparece como “el caso” ocurrido veinte años atrás. En realidad es una especie de justificación para el repaso que hace de su vida cuando todo lo ha perdido y cuando nada es aún lo suficientemente claro como para poder descansar en paz. El policía-narrador testigo escribe en primera persona el relato de todo lo que vivió. La novela va creciendo en intensidad hasta llegar al sorprendente, doloroso y abierto final.
Todo comienza con el hallazgo del cuerpo de una niña estrangulada flotando en el agua. Hay un sospechoso, el fiscal Ange Destinat, que nunca será juzgado y dos sospechosos, dos jóvenes bretones desertores que serán declarados culpables y condenados sin un juicio. Los hechos ocurren en un pueblo pequeño, sin nombre, a unos veinte kilómetros de una ciudad, también sin nombre, que aparece en el relato como V. Un lugar provinciano y asfixiante poblado de personajes con pequeñas historias que se comunican unas con otras. Todo ello transcurre en los años de la Primera Guerra Mundial entre 1914 y 1918, una guerra que tiñe el marco de la historia con su destrucción y su crueldad. Sin embargo esta guerra exterior no es lo que interesa al autor sino el conflicto interno que se esconde en el interior del ser humano.



Philippe Claudel retrata con esmerada precisión la vida en la provincia francesa. Crea personajes con una existencia mediocre, sin grandes sobresaltos como el sepulturero, la prostituta, la maestra, el tonto del pueblo, el dueño de la taberna, la criada, etc, en contraposición con personajes de una más alta clase social donde les está permitido el exceso como el juez Mierck, el coronel Matziev o el fiscal Destinat. Sin embargo, también encontramos personajes honestos como el cura Lurant,  Clemence, esposa del policía-narrador o Madame de Flers. La novela tiene la apariencia de ser fácil, un thriller o una  novela negra, pero nada más lejos de la realidad. Es una historia de seres humanos, con todo lo que esto implica, miserias, mentiras, envidias, pasiones ocultas, amores, bondades, odios, crueldad, remordimientos, etc. Una historia repleta de muchas historias contadas con una exquisita prosa y una gran calidad literaria, donde abundan las frases y los párrafos memorables.  
Para mí es una gran novela y pienso que no dejará a nadie indiferente.

"Nuestras almas, que no son ni blancas ni negras, sino grises, rematadamente grises..."




1 comentario:

Diente de león タンポポ dijo...

A mí también me ha gustado la novela. No hace falta leer un tocho para leer una buena historia.

Buen post, Nieves.

Un abrazo